
Esta vez se trata de un disco muy orgánico: instrumentos acústicos, grabaciónes de fondo, sonidos reencontrados e inspiración folk-pop multicolor es lo que define el trabajo de ésta banda islandesa llamada
Sin Fang Bous. Se trata de un disco que deja un tremendo sabor de boca. Suena por momentos a
The Beta Band, pero con la curiosidad de la interferencia a partir de sonidos comunes. De la nueva camada de música del país de los gatos, los témpanos y paisajes emocionales:
Islandia, otro proyecto interesante y refrescante.