Robin Saville es la mitad de ISAN -el grupo recomendado anteriormente-; y acaba de editar un álbum como solista titulado Peasgood Nonsuch (2008), el cual podría recordar la música que ha producido a dúo con Antony Ryan desde 1996, semejanza que sería normal y comprensible en relación al tiempo transcurrido, pero hay que darle a Saville el mérito que se merece pues, su música en solitario guarda, sin lugar a dudas, una identidad propia y auténtica. Saville presenta delicados tejidos de sinuosas líneas sintéticas y notas acústicas que se despliegan a lo largo de cada tema, convirtiéndose practicamente en las voces que sustituyen la humana y que se aproximan a la calidez de canciones de cuna. Enhebrados en esta densa trama retozan sutiles texturas, rugosas y crujientes, sobre bases rítmicas casi aéreas y levitantes. Saville pareciera el agricultor de su huerto musical privado, donde su paciencia y meticulosidad les sirven de herramientas para cosechar toda clase de ingredientes comestibles y nutritivos, libres de pesticidas y sin fecha de caducidad. Peasgood Nonsuch es un álbum recomendable para momentos de reposo y sosiego contemplativo.